Por ello, hecharemos mano a las publicaciones que los órganos estatales especializados nos han podido aportar a efectos de contribuir en su mayor difusión.
REGLAMENTO NACIONAL DE SEGURIDA VIAL
DE LAS LUCES Y REFLECTANTES
7.16 Las motocicletas y motonetas deberán estar provistas del siguiente sistema de iluminación, que deberá satisfacer las especificaciones señaladas en el presente Capítulo para vehículos de más de dos ruedas:
a) En la parte anterior.
Un faro principal, capaz de seleccionar dos emisiones de luz, colocado al centro del vehículo y a una altura no menor de cincuenta centímetros ni mayor de un metro.
Dos lámparas de cambio de dirección.
Una o dos lámparas que emitan luz roja.
Uno o dos dispositivos reflectantes de color rojo.
Una lámpara indicadora de frenado que emita luz roja al aplicar los frenos.
Las motocicletas y motonetas deberán circular en todo momento con la luz baja encendida sin perjuicio de lo establecido en el artículo 7.20.
7.17 Los ciclomotores deberán estar provistos de un faro delantero que permita ver personas, vehículos y obstáculos a una distancia no menor de 30 metros. Deberán circular en todo momento con luz baja encendida, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 7.20. En la parte posterior llevará una luz roja visible desde una distancia de sesenta metros y un reflectante de igual color.
Si bien el texto pertenece al reglamento, lo hemos tomado de un manual que desde ya recomendamos: "Manual de Seguridad Vial" del Instituto de Seguridad y Educación Vial (I.S.E.V. Imp. en El País).
Mucho ha molestado el tema de las luces, tanto a motociclistas como automovilistas. Nuestra opinión, sin ser más papistas que el Papa, respalda esta necesidad de hacer todo lo posible para que se nos vea. La luz encendida (todo el día) contribuye a ese llamado de atención que "despierte" a quien debe vernos venir.
PEP: Ya hemos mencionado lo que nosotros denominado "Principio de la economía de la Percepción". No pretende ser nada científico, pero tiene que ver con la necesidad de filtrar algunas cosas de nuestra atención. No podemos fijar la atención a todo lo que perciben nuestros sentidos, y por ello nuestro cerebro debe economizar tomando en cuenta solo lo necesario que las circunstancias exigen. Un ejemplo muy utilizado para explicar esto, es el de la lectura. "Los ciclmotores deberán estar provtos de un faro delantero que permita...".
Puede que lo notara o no, pero varias palabras de esta frase entrecomillada carecen de algunas letras. Si lo notó igualmente pudo interpretar el texto sin problemas. Esto se debe a que no leemos prestando atención letra por letra, armado las palabras desde la interpretación de cada caracter, sino que nos basta percibir el principio y el fin de la palabra para saber de qué se trata. Puede faltar una leta "i" o no, igualmente se que dice "provistos". Salvando las distancias, existe la posibilidad que lo mismo ocurra en el tránsito, donde el conductor de un coche interprete el contexto vial en el que está, pudiendo omitir algún vehículo menor, e igualmente se tire a cruzar. Frente a esto, el tema de las luces puede ser un plus para llamar la atención. Inclusive, no está de más efectuar algún guiño ante la duda de que nos vengan venir, o recurrir a un toque de bocina.
CAV: relacionado a este tema de las luces, podemos referirnos al Cálculo de Velosidad. Un buen tiempo en las calles nos van dando nociones para calcular a qué velosidad se acerca un vehículo. Es una cuestión de práctica, de aprendizaje por experiencia acumulada. Para quien organiza espectáculos en la vía pública (resitales, etc.), solo le es suficiente con levantar la mirada por sobre el público para estimar que hay 3 mil personas. Está claro que no las cuenta, pero por experiencia puede comparar otros eventos en que concurrió quizá el doble y darse cuenta que el volumen de personas en este caso aparenta ser la mitad. Si fuera yo quien estimara, seguro que la cifra sería un disparate. La percepción se afina con la práctica, y en el caso del tránsito, entre otras cosas, el cálculo de la velosidad en que se aproxima otro vehículo se va mejorando con el tiempo. Pero no es lo mismo calcular la velosidad de un voluminoso automóvil que el de un ciclomotor. En el caso de este último no nos resulta tan natural y es posible que estimemos mal, que nos parezca más lento de lo que resulta ser. Otra vez la luz encendida colabora en esto, advierte que no se trata de una bicicleta y le da un "porte" mayor a nuestro ciclomotor o moto.
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