"Conducción Segura: escuela para conductores de moto”.
EL CASCO: ESCUDO VITAL
Como motociclistas en el más amplio de los sentidos, nos parece incuestionable la utilización del casco en toda circunstancia imaginable: paseos cortos, zonas rurales, urbanas, marcha lenta, etc. Sin embargo en nuestros años vinculados a la moto (como deportistas, como conductores por placer y como comerciantes) hemos oído todo tipo de argumento que viniera a justificar el no uso del casco. Y desgraciadamente supimos de lamentables desenlaces por conductores accidentados y sin la protección que les pudiera haber salvado la vida: el casco homologado.
En todos estos años, he buscado el medio pedagógico apropiado para transmitir la superlativa necesidad del casco. En esta búsqueda, en oportunidad de una entrevista radial, el intercambio con un oyente se produjo un hallazgo que quizá pueda sernos de gran utilidad. En esa conversación, hablamos del placer. El placer producto de la experiencia física que involucra conducir una moto, el sometimiento al roce del aire en movimiento, la plena sensación de velocidad, la vibración del motor que nos transmite directo a los huesos su potencia. Un gran coktail sensitivo que hace al particular PLACER que nos brindan las dos ruedas. Y en ese recorrido descriptivo encontramos un paralelo, hablamos del SEXO.
SEXO – MOTOCICLISMO
De inmediato, desde un rincón de mi memoria se dispararon aquellas fuertes campañas preventivas sobre la gran pandemia de los 90 EL SIDA. Y frente al posible contagio del virus, surgió un recurso principal, un escudo protector: EL PRESERVATIVO O CONDÓN. No fue necesario buscar en el árbol genealógico para descubrir que se trataba de un primo cercano de nuestro gran amigo EL CASCO.
CASCO – CONDÓN
La utilización del preservativo o condón, revistió resistencias similares a la del uso del casco. Encontramos una serie de elementos en común que resultan útiles para transmitir la importancia de la utilización del casco como medio para proteger la vida del motociclista. No fue hasta que la muerte por SIDA alcanzara niveles estadísticos escandalosos, que los gobiernos resolvieran desarrollar campañas en pro de la utilización del condón, siendo este el medio más apropiado para evitar el contagio de esta temible enfermedad.